28 de septiembre de 2015

Principe Alberto {Apto para Diabéticos}


Con este postre te voy a llevar de viaje, y mientras, te cuento una historia.

Así que dame la mano, que nos vamos a  La Palma, La Isla Bonita.
Una vecina de Los Llanos de Aridane, llamada Dña. Matilde Arroyo Felipe {1.926- 2.014} en plena posguerra, y como otras muchas mujeres, se vio en la necesidad de sacar adelante a sus dos hijas {Nieves Ángeles y María Candelaria} Pues aunque estaba casada, su marido emigró de forma imprevista a Venezuela y no se volvió a tener noticas.
Como ella misma decía, su estado Civil era: ni soltera, ni casada, ni viuda.
  Corría el año 1.958 cuando apostó como medio de vida, por hacer algo que le gustaba y se le daba, pero que muy bien: La Repostería Tradicional de La Palma.
En su propia cocina comenzó a preparar tartas de cumpleaños para los hijos de sus amigas. Más tarde, pasteles y dulces {Rapaduras de leche, Almendrados, Queso de almendras, Polvorones y  Bienmesabe} siguiendo las recetas de su abuela, sus tías y de su madre Nieves.
Estos dulces empezó a venderlos entre las amistades y posteriormente entre los vecinos, de casa en casa.


Los comienzos fueron duros, aunque poco a poco la fama de su buen hacer fue creciendo. Algún que otro Restaurante se interesó por ellos y los encargos llegaron de todos los puntos isleños.
Mucho trabajo, que se vio recompesado finalmente cuando años más tarde tuvo junto a sus hijas una exitosa, conocida y galardonada empresa repostera familiar.
En su Dulcería - Cafetería, se siguen comercializando los postres con las recetas de la familia de Dña. Matilde no sólo al público local, sino a importantes Restaurantes de La Palma, Las Palmas, Santa Cruz de Tenerife y Lanzarote.


 Sus dos hijas, al frente del negocio, siguen respetando la tradición y la forma artesanal de generaciones anteriores. Aunque como ellas mismas cuentan, se hayan modernizado con algún aparato eléctrico, como una peladora de almendras, para no tener que pasar tantas horas haciéndolo a mano.
En el años 2.009 el Gobierno de Canarias, otorgó a Dña. Matilde la Medalla de Oro por su labor. Y a título póstumo, en Mayo del 2.015 se la designó como Hija Predilecta del Municipio
{Los Llanos de Aridante}.
A día de hoy se la considera la Reina del Bienmesabe. Postre que te enseñaré en otra entrada. Además de una excelente repostera, se le reconoce como una mujer generosa. Y sus prioridades en la vida fueron siempre: trabajar para su familia y poder ayudar, en la medida de sus posibilidades, a quien la necesitase.


El nombre tan curioso de Principe Alberto se le atribuye a una visita que hizo a La Palma, Alberto de Mónaco. Por aquellos años, y aunque viéndolo hoy pueda parecernos harto difícil, el futuro Principe de la Dinastía Grimaldi; todo un Soltero de Oro, estaba de muy buen ver. Tanto, que cuando le preguntaron a Dña. Matilde por el postre, no tuvo mayor ocurrencia que atribuirle, estar tan bueno como el Principe Alberto.
 Y con ese nombre se quedó.
Personalmente te diré que el postre está para chillarle de rico, mucho más que al consabido Principe. Que por otra parte nunca me cayó bien, y menos desde que publicamente defendió su candidatura a los JJOO con tan poca elegancia y arremetiendo contra la entonces candidatura de Madrid 2012 sin venir a cuento. Pero ese es otro tema, y hoy no nos vamos a poner tan serios.
Ya traeré otros postres de Dña. Matilde, que se han convertido en icono de la Repostería de todo el Archipiélago.



** Si utilizas azúcar blanca como en la receta original, los gramos son los mismos**
 


- Molemos las avellanas.


- En un caldero ponemos agua a hervir y escaldamos las almendras dos minutos.

- Les quitamos la piel y las tostamos en una sartén a fuego bajo hasta que veamos que vayan cogiendo color.
- Reservamos hasta que estén frías.


- Una vez frías, las molemos también.


- Ponemos el chocolate troceado y la mantequilla al baño maría.
- A fuego medio esperamos hasta que esté derretido.


- Separamos las yemas y las claras.
- Batimos las yemas con 30 grs de Azúcar de Abedul, hasta que cambien de color y la veamos hecha una crema.


- Las claras las montamos hasta que estén bien firmes con 30 grs de Azúcar de Abedul.

- Añadimos el chocolate cuando esté templado a las yemas, y movemos con cuidado hasta que esté bien ligada la mezcla.


- Añadimos las almendras y las avellanas molidas y mezclamos bien.
- Deja un poco de avellanas, reservadas para adornar el postre.


- Añadimos las claras montadas en dos o tres veces, con movimientos envolventes para no perder volumen.


- Reservamos 200 grs de esa mezcla.


- Añadimos los otros 15 grs de Azúcar de Abedul con el medio vaso de café.


- El bizcocho lo tenía hecho. Haz el que acostumbres, pero que no lleve aceite sino mantequilla, queda mucho más rico para este postre.
-Pincelamos los trozos de bizcocho con el café. Tiene que quedar embuchadito {húmedo} pero no ahogado.
- Hacemos trozos más pequeños.



- Añadimos los trozos a la mezcla del chocolate y movemos lentamente para integrarlos. Cuidado que no se nos rompan.


- El molde donde vamos a montarlo, lo pincelamos con mantequilla. Hice dos individuales y otro más grande, en total salen unas cinco raciones.
- Vertemos parte de la mezcla y alisamos.


- De los 200 grs de la mezcla que habíamos reservado, pondremos parte por encima y alisamos.


- Ya sólo nos queda taparlos y llevarlos al frigo. Mejor de un día para otro.
- Antes de servir, le añadimos un poco de avellanas troceadas por encima.


Aunque veas largo el paso a paso, es por hacerlo con más detalle, pero si te das cuenta, es bien fácil. Basicamente consiste en una Mousse de Chocolate, pero enriquecida.
Espero que lo prepares, es un poco entretenido, pero merece la pena.
 Cunde bastante, pues al llevar frutos secos, con una porción enseguida te sacias . . . o no, porque también es adictivo.
¿Te digo cómo me gusta tomarlo también? Congelado. Lo llevo al congelador recién hecho, y al día siguiente, helado está divino. Curiosamente no cristaliza, y el bizcocho, guarda su textura.
Para mí, que tiene magia.

Eso es todo por hoy, nos vemos en unos días.
Hasta entonces, se feliz o al menos, inténtalo.

40 comentarios:

  1. Me han encantado, tanto la historia como el postre, me parece de una fortaleza y un valor extraordinarios, esas mujeres que en tiempos difíciles son capaces de sacar adelante a su familia, y además la vida les recompensa por su esfuerzo, con el éxito bien merecido. El postre no te digo nada, se me hace la boca agua nada más verlo, lo tengo que probar seguro. Un besote y gracias por traernos cosas tan ricas, acompañadas de historias tan bonitas.

    besosdecanelaymenta

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  2. Me estoy relamiendo porque parece que me está llegando ese sabor a chocolate y bizcocho que desprende la presentación que has hecho del postre. Ya quisiera el príncipe Alberto estar tan bueno, ni en sus mejores tiempos se asemeja. En cuanto al relato, no se de donde los sacas chica, o en tu tierra hay gente tan emprendedora e interesante, o tú le pones tal entusiasmo al contarla que la conviertes en leyenda, lo cual no me parece mal, hay personas que no pasarán a la historia con nombre y apellidos, pero que han formado parte irreemplazable de ella. Estupendo postre y reveladora narración.
    Bss

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  3. Hola Nuria, me ha encantado la historia de Dña. Matilde y sus hijas. Es cierto que muchas mujeres, en aquella época, por diversos motivos tuvieron que sacar a delante a sus hijos ellas solas y eso, tiene mucho mérito. Pero más mérito tiene el de esta señora que no conocía y que casi de la nada... consiguió montar una empresa que hoy regentan sus sucesoras... Por favor, sigue contándonos cosas lindas de esta mujer y, sobretodo, sigue haciendo postres tan ricos y apetecibles como este "príncipe Alberto"; menuda ocurrencia de nombre, y menudo marketing más bueno... jajaja!! Un beso guapa!

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  4. Hola guapísima !
    Qué postre mas delicioso, mucho mas que el príncipe Alberto , dónde va a parar jiji....
    Me ha gustado mucho y esa opción de comerlo helado me ha resultado de lo mas interesante y tentador.......ya se va para mi carpeta . Cuando venga mi hijo se lo voy a preparar.
    Besinos.

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  5. Ufffff , tiene que estar delicioso¡¡¡¡ besos

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  6. La textura se ve muy bien.
    Un saludito

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  7. Lo mejor de este blog no son los comentarios como dices al final, sino tú, reina, que haces que nos enganchemos por cómo cuentas las cosas y como nos metes por los ojos estas pedazo de recetas! Recién hecho, frio o congelado este principealberto no tiene comparación con el nombre que toma del susodicho... que por cierto, yo también le tengo un paquete que no veas... aunque me parece que no somos las únicas (no hay más que ver la cara de acelga de su mujer, jajaja). En fin, que me desvío, ole, ole y ole por este postre y por su creadora DªMatilde, aunque yo me quedo con la versionadora.
    Un besazo preciosa, que tengas una buena semana.

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  8. Qué bizcocho tan rico!!! Me gusta mucho como has explicado el paso a paso, con las fotos. Se ve fácil, pero la textura es lo que más me ha llamado la atención, que vista. Congelado yo creo que debe estar de miedo. Me lo guardo, porque es exquisito.
    Un beso

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  9. ¡Menudo postre! Yo lo descubrí en la red hace unos meses pero aún no lo he preparado... ¡mi lista de pendientes es tan larga que no siempre puedo llegar a todo!

    Me ha encantado la historia, así se saborea mucho mejor esta delicia

    ¡Besos mil!

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  10. Buenas tardes Nuria. Un postre fantástico este que nos has preparado típico de las islas, con esas almendras el chocolate, bizcocho, etc., tiene que estar de vicio. Espero que pronto nos publiques la receta del bienmesabe. Una historia muy curiosa la de Doña Matilde que creo por lo que cuentas tiene que ser una gran repostera.
    Un beso Paco

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  11. Estas son mis entradas favoritas: un postre deliciosos que no conocía y una historia que lo acompasa de la que dan ganas de leer más y más.
    Qué historia la guerra... fijate que esta mañana me acordaba, justamente, de mi tatarabuela: llegó desde Italia con sus dos hijos muy chiquitos (uno habría de ser el abuelo de mi papá) sin una sola foto, un papel, un algo o una nada ... esa parte de la historia ha dado lugar a un sinfín de comidillas familiares, como te imaginarás, pero una vez pasadas as chanzas no queda más que respeto y admiración por esa mujer que se dijo viuda y cruzó el Atlántico con la única certeza de hacer de sus niños hombre y mujer de bien, niños que eran, además, su único y más preciado equipaje.
    Un beso gigante y gracias por contar estas historias.

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  12. Madre mía qué cosa más rica. No conocía el postre, y en casa los postres de chocolate son los que más se demandan, de modo que se presento esto en la mesa, me hacen la ola. La historia es enternecedora y está claro que en esta vida, a pesar de las dificultades, el luchador, siempre sale adelante.
    Aunque la incorporación a la rutina diaria siempre me resulta complicada, te aseguro que con blogs como el tuyo, me dan ánimo a meterme en la cocina.
    Un besín.

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  13. El príncipe me cae como una patada en la boca del estómago, jajaja. Pero este postre es de 11 puntos sobre 10, ¡qué maravilla!. Voy a hacerlo en cuanto pueda, aunque lo del azúcar de abedul lo tengo complicadillo, tendré que hacer un tuneo para diabéticos. Pero es espectacular, ¡qué rico!.
    Admiro a las mujeres valientes como Doña Matilde. Todo un ejemplo (del marido... me reservo la opinión,jajajajaja,aunque a lo mejor el pobre murió por esas selvas de Dios). Me han encantado tanto la receta como la historia..
    Besotes.

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  14. Nuria me encanta la historia, me transporte a la época de Doña Matilde, soy colombiana y vivo por esta época de mi vida en Brasil, y me encanta la cocina aunque soy diseñadora de profesión, por estos días ando metida en el cuento de la gastronomia, y de encontrar nuevas recetas de conocer comida del mundo y de aprender muchísimo navegando por blogs como el tuyo. Me encanta leerte porque aunque nunca he ido ni conozco La Palma ya leyéndote me transporto. Me parece delicioso tu postre y quiero conocer más recetas de doña Matilde, estaré pendiente del Bienmesabe. Y de tus recetas!

    Saludos Nuria

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  15. Nuria menuda historia lo de esta mujer, las hijas llevan el negocio, pero y ella murio?? se merece un monumento, mira que tuvo que trabajar la pobre, ni me lo imaguino cuanto, esto es una mujar y lo demás cuentos chinos, y además no le hizo falta un hombre al lado para salir adelante, que barbaridad, y que repostera!! a lo grande, y deja un gran legado el negocio y sus hijas al frente, me has dejado boquiabierta reina, el pastel tiene que estar divino no hay más que ver esa textura que tiene...Bess

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  16. Nuria mi vida, sobre gustos no está todo escrito, indudablemente este postre es para levitar del gusto, aun más rico que el pr´ncipe, que yo no sé con que ojos lo miraría doña Matilde, pero yo me sigo quedando con esta deliciosa mousse que tiene que estar más buena que el pan de rosca, ja, ja, ja...
    Precioso post, eres la reina de la documentación.
    ¡¡¡Besitos mi niña!!!, que pases una muy feliz semana.

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  17. Pues este principe Alberto me gusta mas que el de Mónaco!! tiene mejor pinta y seguro que mejor sabor...jajaja. Muy rico este postre que no conocía. No me lo voy a perder. Bs.

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  18. Querida Nuria! He disfrutado leyendo la historia de doña Matilde y sus hijas y el postre en cuestión. Es cierto que el Príncipe, un antipático como pocos, era muy guapo cuando lo era, pero ya se le pasó el cuarto de hora, como a todos :) El paso a paso está perfecto, nadie se puede perder con estas instrucciones. Besos y abrazos

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  19. Hola Nuria!! Bonita historia de una gran mujer, lástima que muchos de los reconocimientos se hagan cuando ya ella no pudo disfrutarlos, como siempre pasa en nuestro país. pero , como bien dices , éste es otro tema.
    No me extraña que tuviera tanto éxito porque el postre es espectacular, para disfrutarlo despacio y saborearlo con calma. Una delicia que sólo tú eres capaz de igualar.
    Un beso cariño!!!

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  20. Hola Nuria! Ya he vuelto de las vacaciones. Te vengo a visitar y me encuentro con este delicioso postre. Me encanta el Principe Alberto (el postre no el Príncipe jajaja), pero nunca lo he hecho en casa, siempre me lo he comido en restaurantes. No conocía la historia, me ha parecido muy curiosa. Muchas veces nos comemos postres que desconocemos sus orígenes y es muy bonito conocerlos. Me gusta que reconozcamos la repostería de las islas, que es muy amplia y rica. Un besote y voy a seguir cotilleando por aqui a ver que me he perdido!!

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  21. Tus entradas me encantan son tan entretenidas que no quiero que se acaben nunca, me ha encantado la historia que nos has contado. La receta que cosa tan rica! Me ha gustado mucho y seguro que cae

    Un abrazo

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  22. Hola guapiiisima. Hoy se me ha hecho corto tu post. Me hubiese gustado conocer a esta señora y ver in situ su trabajo. La receta ummmmmmmm. Tiene que saber una mezcla de mus, pudin y nocilla, el unico defecto que tiene es lo poco acertado del nombre. Seguro que esta señora mas de una vez le hubiese gustado cambiar el nombre del postre viendo en lo que se ha convertido es susodicho principe jejeje. Besitossssß

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  23. Holaaa, me ha encantado la historia de Matilde, mucho trabajo que tuvo una gran recompensa. Me encantará ver proximamente la receta del bienmesabe. De momento, alucinada me quedo con esta, que entretenido será, pero buenísimo como él solo. Un postre que no debe quedar solo escrito, hay que porbarlo y degustar cada bocado, el chocolate bien lo merece.
    Un besooo

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  24. Menuda historía la de esta mujer, la señora ha tenido que pasar por muchas cosas, tanto buenas. como malas, que te reconozcan todo el esfuerzo y ayuda que has prestado. tiene que ser muy bonito.
    El postre es una delicia, lo único que falla es el nombre, jeje, el postre tiene que estar demasiado bueno, no le pega nada, jiji. Nuria a Dª Matilde seguro que le quedaba de rechupete, pero a ti te ha quedado con una pinta de lo más rica, me falta babear, solo tú puedes hacer un postre como este.
    Un besazo guapísima.

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  25. ¡¡Hola Nuria!! ¡¡Vaya historia más bonita de superación!! Porque en aquellos tiempos ser madre y sin un hombre que te apoyara tenía que ser horrible. Pero las mujeres afortunadamente somos así, siempre nos reinventamos y hacemos lo imposible por salir adelante, ¡¡y mira hasta donde llegó Doña Matilde!! Me encantan las historias, y cuando además, sabes que son ciertas, me gustan doblemente. Y el postre, ni te cuento, llevando chocolate, ¡¡ya me encanta!! pero el postre, porque el príncipe, ay, pobre Charlene, que es la princesa triste, pero con ese hombre al lado, ¡¡cómo para no serlo, ja, ja!! Y ya tuvo que hacer años que el príncipe fue a la isla y yo ser muy pequeña, y no recuerdo, porque a este hombre siempre lo he visto feo, feo, je, je. Besitos.

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  26. Hola Nuria! que pastel mas rico que acompaña una historia tan bonita!
    Este pastel con pequeñas modificaciones,(no utilice café) yo lo hice en casa, esta para chuparse los dedos! Besos y feliz día !

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  27. Ay Nuria de mi corazón, qué pedazo recetón...nada que ver con el personaje del que toma el nombre que me repele bastante...y vaya historia la de Doña Matilde, si hasta tiene nombre de telenovela...lo que tenía que ser en aquella época tirar palante con las niñas, que mérito
    El postre debe ser una maravilla, me estoy imaginando el sabor a avellanas y me estan entrando ganas de ir a la cocina a pillar la Nutella...a falta de lomo tocino como,jajaja ya despertaste a la fiera malvada
    Un besazo y me quedo aqui esperando al bienmesabe

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  28. Jolín amiga, me meto tanto en el papel que olvido si estoy en un blog culinario ó literario. Menos mal que has nacido en esta época de lo contraio Agatha Cristhie no hubiese brillado tanto. Como a todos me ha encantado la historia y lo mejor que es real. En cuanto al principe Alberto además de todo lo que has dicho con lo que comulgo totalmente añadir que pierde aceite y mucho y que todo esto de la boda y los mellizos no deja de ser un quedo para tapar bocas, no ves la cara de tristeza de la modelo, que esta no cata cacho ni por internet ( que grosera estoy hoy, por Dios), pero es que la gente hipócrita no me simpatiza(como diria el Chavo del 8 ), el postre me ha encantado y con historia mucho más , me lo anoto y ....¡Dios, otorgame los días de 36 horas que con los de 24 no tengo ni para empezar!!!!!.

    Un besote enorme guapa.

    Con mil sabores

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  29. Hija mía de mi alma, babeando estoy de leer y ver tu postre P. A.

    Impresionante historía la vida de Doña Matilde, pero con final feliz, me ha gustado muchísimo la historia y el postre no te digo nada, en breve tengo fiesta familiar y ya tengo un postre nuevo para ofrecerles, ya te contaré.

    Creo a que se debe que no te cristalice al congelarlo, es por el xilitol, en cada de Marisa tomé un helado de naranja que llevaba xilitol y no cristalizó, tenía una textura espectacular.

    Besos guapa, esperaremos el resto de recetas de Doña Matilde, si con la primera nos has dejado locas, ya me imagino con el resto.

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  30. Tanto la historia como el prostre fant´stico.

    besos

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  31. Tiene una pinta exquisita y por lo que lleva ya me ha enamorado ¡¡pero sólo el postre!! que al otro ni lo nombro, qué malaje que es y ¿cuándo ha sido guapo? no me acuerdo yo de eso, debió ser unos días como mucho, jaja , ah, sí justo cuando visitó la isla y lo vió Doña Matilde, vamos qué ocurrencia de nombre! pero para gustos, hay colores... Lo que no dudo ni por un instante es que el postre debe saber divinamente!!! y admirar el esfuerzo para sacar ella sola adelante a sus hijas en esa época. Menos mal que pudo disfrutar en vida de la Medalla de oro que le concedieron.
    Sólo habría faltado que fuera el postre predilecto del príncipe...o por lo menos que lo hubiera encargado para celebrar sus 10 años de reinado y así darle fama por Mónaco, qué menos ¿no te parece?
    Bueno, muchos besos y gracias por endulzarnos el día!!

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  32. Oh cielos! De este principe si se me antoja, que postre!! Me dejas salivando!
    Bs!

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  33. jo qué historia triste al principio por lo que supone pero qué bonita! me ha encantado leerte y me alegro que ahora sea un negocio famliar y les vaya tan súper bien ahora con las hijas. Si voy por allí iré seguro. La receta dios qué buena, tan buena como el prícinpe jajajajajajaja ;) un besuco

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  34. Doña Matilde por lo que veo fue una mujer muy valiente que sacó a su familia ella sola adelante y en esa época que tenía que ser más dificil de lo que es ahora.

    Y encima hacía cosas tan ricas como estas ¿no? con lo que me gusta el chocolate, esto es lujurioso, no el Principe Alberto jajaja que me parece feucho entre otras cosas jajajaja.

    Me alegro de que su arte en la cocina la llevara tan alto y que a día de hoy siga en activo su arte por mediación de sus hijas

    Besotes



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  35. Pero que pinta tiene por Dios, otra recete que me apunto.
    Un besazo

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  36. Me ha encantado la historia, y el postre ni te cuento. Tiene una pinta espectacular, no como el principe es efeo, feo, jajajajajjaja.Este me lo apunto, que me ha gustado mucho la elaboración, además el chocolate en mi casa no falla nunca. Y hoy estoy muy muy muy malito, con un trancazo que no veas, que bien me iria probar un poquito, se me quitarian todos los male. No te doy penita??? Jajajajjaja.
    Un besazo guapa
    Ettore

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  37. (Me cambio el cuenco de babas después de cinco minutos mirando las fotos y aquí voy!) ¡¡¡¡Eso sí que era emprender y no lo que se hace hoy día!!!! ¡Olé, olé y olé! Por las narices que le echó esta mujer, por las narices que le echan sus hijas (que los tiempos cambian y adaptarse y mantener la fama tampoco es fácil) y, sobre todo, por ti. Por compartir la receta y, por encima de todas las cosas, la historia. Que las cosas no caen del cielo y es lo que más me gusta en el mundo: conocer de dónde viene todo lo que tenemos hoy a la mano. Si una cosa tengo clara es que el día que pise las islas pienso ir a comerme un Príncipe Alberto! Que con lo calvo que ha sido siempre por lo menos el postre no llevará pelos jajaja Creo que lo único malo del postre es el nombre. Yo sólo conozco un príncipe que esté bueno: el de Beckelar jajaja Que a ese sí que me lo comía a bocaos y sin mirar si le duele o no.
    Mientras tanto me apunto tu peeeeeeeedazo de receta, que no sé porqué en esta época tengo cuarenta cumpleañeros alrededor y todos me piden el postre. ¿Que me quedo sin ideas? No será verdad que vosotras permitáis eso! jajaja Y yo lo agradezco en el alma.
    Pooooor cierto, ¡me estoy poniendo las botas, el chubasquero y el sombrero con el kéfir! ¡Pero qué rebueno está! Y el de agua de verdad que me tiene enamoradita perdida. Si es que en vez de kéfir creo que tengo un hijo, que sus horarios para mí se han convertido en prioridad absoluta jajajaj Un besaaaaazo enooooorme!

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  38. Me ha encantado la historia de Doña Matilde y sus hijas y que bien que sigan manteniendo ese nivel por que la gran mayoria una vez consigue la fama se deja estar y ya nada es lo que era , no se si algun dia ire a las Islas pero no te quepa la menor duda que lo primero que hare sera ir a concoerte y lo segundo comer este maravilloso Principe Alberto contigo por que no dudo lo mas minimo que el tuyo no le envidiara nada al suyo te ha quedado de relujo para no variar uuummmmmmmmm babeando estoy que lo sepas seguro esta de rexupete no hay mas que ver la foto dice comeme.
    Otra de tus recetas que se va a mi larguisima carpeta de pendientes todo y todo lo que haces me requeteencantaaaaaaaa .
    Bicos mil y feliz finde wapisimaaaa.

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  39. Que pinta chiquilla, adoro el príncipe Alberto, no lo he hecho en casa porque siempre ha sido una receta ultra secreta, lo probé de manos de una palmera que lo bordaba pero desgraciadamente no está entre nosotros para contármela, así que me quedo con la tuya!!!
    Besotess

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  40. Me encantó, lo haré hoy mismo! Me voy a comprar los ingredientes!

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